China y Tíbet
1º día: Salida desde el aeropuerto de Barajas en Madrid con escala en Munich (Alemania) durante 2 horas aproximadamente; el día transcurre volando.
2º día: Llegada al aeropuerto de Pekín, nos instalaremos en el albergue. Por la tarde-noche pasearemos hasta la plaza de Tian An Men y cenaremos en un restaurante típico donde según dicen se elabora el mejor “Pato a la Pequinesa” de toda China, así lo demuestran las fotos de ilustres personajes que por allí han pasado.
3º día: Día de tranquilidad y visitas en la ciudad. Todavía con el jet lag en el cuerpo intentaremos aclimatarnos a la diferencia horaria. Cerca del albergue se encuentra la plaza de Tian An Men, una de las mayores del mundo, y pegada a ella se sitúa la majestuosa “Ciudad Prohibida”, residencia de emperadores y su corte, durante algo más de quinientos años; su visita fue vedada y se castigaba con la pena capital a quien osase entrar en ella. Hoy en día podemos visitarla sin exponernos tanto.
4º día: Cerca de Pekín existen varios tramos de la Gran Muralla, visitaremos uno de los que mejor se han conservado y de los más bonitos por su orografía: el de Salimatai. Aquí podremos recorrer la Gran Muralla y contemplar como, a modo de serpiente, aparece y desaparece en el horizonte cresteando los lomos más abruptos de las montañas y creando un paisaje inolvidable. A la vuelta podremos descender - los que lo deseen- por una gran tirolina de 400 metros. Tras la visita a la Gran Muralla volveremos a dormir a Pekín.
5º día:Por la mañana nos iremos a visitar los interesantes mercados de Pekín, después nos iremos a comer y conocer los famosos callejones de la ciudad antigua (los hutong), en estos callejones se desarrollaba la vida en torno a los pozos que nutrían de agua a varios de estos tradicionales edificios de color gris y puertas redondas. Por la tarde tomaremos el tren litera que nos trasladará rumbo al sur, a la ciudad de Xian.
6º día: Llegaremos de mañana a Xian, la antigua capital de China y punto de partida de la famosa “Ruta de la Seda”, conoceremos esta histórica ciudad donde tendremos la oportunidad de pasear por el barrio musulmán y su mezquita. Este barrio, único en toda China, conserva el ajetreo y el colorido de un autentico zoco.
El hotel donde nos alojamos se encuentra al pie de las murallas que rodean el barrio antiguo, muy cercanas a las Torres del Tambor y la Campana. En la explanada que precede a estas murallas podemos ver volar las largas cometas chinas.
7º día: Por la mañana iremos a visitar el yacimiento arqueológico más importante encontrado en el siglo XX: Los Guerreros de Terracota alojados en el Museo de Guerreros y Corceles; seis mil estatuas de arcilla que representan el ejército, a tamaño y numero real, del emperador Qin Shi Huang, fundador de la dinastía Qin y de la actual China.
Dormiremos en el tren nocturno donde conoceremos la genuina red ferroviaria, llena de curiosidades y de gentes amables que no dudan en conversar contigo aunque no te entiendan nada, ni tú a ellos, por supuesto.
8º día: Llegaremos de madrugada a la ciudad de Chengdu, capital de la provincia de Sichuan. Situada en la zona más occidental de China, ya lindando con la provincia autónoma del Tibet. Es una de las más importantes regiones agrícolas de China, y también posee una de las mayores poblaciones de la tierra, con sus cien millones de habitantes. Cuenta con personalidad propia y con una gastronomía conocida más allá de sus fronteras. Visitaremos sus pobladas calles desde la moderna Remin Nanlu, al templo de Wenshu -de la dinastía Tang- o la colosal estatua de Mao, reminiscencia de épocas en que el culto a la personalidad era omnipresente.
9º día: De madrugada tomaremos un autobús local hacia la población de Songpan, situada a doscientos veinte kilómetros al norte de Chengdu. La carretera que nos lleva hacia dicha ciudad, recorre en paralelo casi todo el curso del río Min Jiang, de bravas aguas procedentes del Tibet. También atravesaremos los húmedos bosques de bambú, hábitat del oso Panda.
Por la tarde, llegaremos a Songpan, ciudad guarnición durante la dinastía Qing y con clara influencia tibetana.
10º día: Comienza la excursión a caballo de tres días. Las rutas a caballo por este lugar de China son muy interesantes ya que te acercan mucho a la forma de vida de los lugareños. Los caballos de origen mongol son pequeños pero de una gran fuerza y resistencia, apenas corren pero, es que el lugar no da para ello. Suben por los escarpados senderos de un modo cansino, pero con un ritmo mantenido e incansable. Las bajadas las realizaremos a pie. En los caballos portaremos todo lo necesario para los tres días. Por la tarde llegaremos al lugar donde acamparemos y visitaremos un parque precioso lleno de lagos de diferentes formas y tonalidades, incluso con aguas termales.
11º día: De mañana levantaremos las tiendas y desayunaremos. Nuestros guías, hombres de las montañas, profesan la religión islámica aunque de una forma muy particular. Muy serviciales, son conscientes de que no es nuestro medio y siempre están dispuestos a ayudarnos en todo. Continuará la ruta a través de profundos valles y extensos bosques, pasaremos por alguna aldea tibetana donde veremos ondear sus banderas de oraciones. Acamparemos y a la luz de una buena fogata compartiremos la comida y algunas risas con los lugareños.
Por la noche la temperatura baja bastante, pero nos refugiaremos del frío bajo una densa capa de mantas.
12º día: Continuaremos la cabalgata en dirección ya hacia el pueblo de Songpan, de camino es normal encontrarse con algún rebaño de yacks pastando o de trashumancia. Pasaremos por caseríos tibetanos y por collados que nos permitirán disfrutar de la amplitud del paisaje de la cordillera del Himalaya, divisando en el transcurso del camino la montaña más alta del lugar la “Ice Mountain ” con sus más de cinco mil metros de altura.
Llegaremos por la tarde al pueblo, donde nos podremos dar una ducha calentita (en un baño público; en todo el pueblo no hay agua caliente) y quien lo desee, por que no, un masaje y una copiosa cena.
13º día: De vuelta en el bus local, llegaremos sobre las 15,00 h. Tarde libre en la ciudad de Chengdu: podremos descansar y pasear por las seguras calles de la ciudad de las bicicletas eléctricas. Quien lo desee puede ir a la ópera, cuya escenografía resulta muy interesante y que incluye actuaciones de bufos, acróbatas, hombres vestidos de mujer, etc. Y para quien prefiera otra opción, están los salones de té, de gran fama en esta ciudad.
14º día: Madrugaremos para coger el vuelo hacia la capital de los Himalayas, Lhasa. Llegaremos sobre las doce del medio día, pero antes habremos sobrevolado la mayor cordillera del mundo, Los Himalayas; si el tiempo nos lo permite veremos los grandes valles, los turbulentos ríos y las impresionantes cumbres -muchas de ellas vírgenes para el hombre- ¡un auténtico espectáculo!. El avión descenderá para tomar tierra en el aeropuerto más escondido del mundo, situado en el valle del Tsangpo, a unos 96 kilómetros de Lhasa. A pesar de la influencia China, tanto en el aspecto económico como cultural, Lhasa es una ciudad de peregrinación para los tibetanos en la cual visitan las zonas sagradas del budismo; algunos de ellos vienen desde muy lejos haciendo genuflexiones, otros casi sin equipaje, y todos ellos con la fe puesta en su religión y en sus símbolos.
Una vez alojados en el “Yack Hotel” nos disponemos a hacer lo mismo que los peregrinos cuando llegan: La “Kora”, camino circular que rodea el Jokhang (templo supremo del budismo tibetano) situado en el Barknor, corazón de la parte tibetana de Lhasa. El camino sagrado siempre tiene la dirección de las agujas del reloj.
15º día: Nos encontramos en una de las capitales más altas del mundo, a cuatro mil metros sobre el nivel del mar, donde cualquier esfuerzo físico parece mayor debido a la altitud, aunque ello no nos impedirá hacer algunas visitas. Los templos tibetanos fueron duramente castigados en la época de la revolución cultural, muchos de ellos fueron destruidos pero los más importantes siguen en pie y en ellos se continúa practicando los rituales con fervor. Visitaremos el Monasterio de Jokhang, el más importante de todos, ahí encontraremos cientos de deidades tibetanas, todo ello rodeado de un misticismo envolvente, perfumado por el característico y permanente olor a manteca de yak, que los devotos ponen en las velas a modo de ofrenda. Molinillos de oración que giran siempre en el mismo sentido o letanías de los monjes que con sus rezos emitidos desde el estómago crean un ambiente mágico, capaz de sorprender al más escéptico. Si el tiempo nos lo permite pasaremos a conocer el Ramoche, templo perteneciente a la secta Gelukpa y de gran importancia para los tibetanos.
16º día: Desde prácticamente todo Lhasa se divisa la figura del “Potala” -como un emblema del pueblo tibetano- que se alza sobre una montaña en medio de la urbe; Enfrente y a la izquierda el área tibetana y a sus espaldas la zona residencial China. Este edificio tan representativo y probablemente uno de los más bonitos del mundo, no es un templo, fue durante cientos de años la residencia del Dalai Lama, figura que antaño gobernó el Tibet. En la visita podremos contemplar las tumbas de los anteriores Dalais sobre budas de oro, innumerables estatuas, grabados, tangas, mandalas y un montón de tesoros que custodian los monjes que habitan dentro del palacio. No se permite hacer fotos y el respeto y el silencio cohabitan con la amabilidad y humildad de sus moradores.
17º día: Desayuno en Lhasa. Traslado al aeropuerto donde tomaremos el vuelo de regreso a la capital de Sicuani, Chengdu. Llegaremos sobre las 14.00 h, volveremos al albergue “Guest House Dragon Town ” donde ya estuvimos alojados. Por la tarde visitaremos el centro para la investigación y reproducción del oso panda gigante. Este es el único sitio donde nos aseguran poder observar el panda, tan amenazado y tan difícil de ver en su propio hábitat.
18º día: Volaremos hacia Guilin, ciudad de la provincia de Guanxi. Nuestra estancia en esta ciudad será breve pues tomaremos enseguida un bus hacia la ciudad de Yangshuo; a esta ciudad pertenece una de las imágenes más conocidas de China: se trata de una representación de las múltiples montañas calcáreas - a modo de peñones- que rodean todo Yangshuo y suben por el río Li hasta Guilin. Inigualable paisaje de gran interés turístico.
Por la tarde alquilaremos unas bicicletas para visitar entre caminos de huertas los imponentes farallones que brotan como setas en la fértil Yangshuo, también veremos la pesca con cormoranes anillados, tradicional en la zona.
19º día: Nos relajaremos en la apacible ciudad en la que también disfrutaremos de un recorrido en barca por el río Li Jiang, durante el cual podremos contemplar el reflejo de las montañas en el agua y el baño de los búfalos. Por la tarde, los que lo deseen, podrán escalar alguno de estos peñascos; con cuerdas y arneses tendremos la oportunidad de hacer escalada deportiva.
20º día:Por la mañana visitaremos la ciudad de Yangshuo y al medio día tomaremos un autobús que nos llevará a la ciudad de Guilin, allí retomaremos nuestra relación con el ferrocarril chino y cogeremos el tren nocturno hacia Guangzhou, camino al sur. Una vez más podremos interactuar con los viajeros chinos, de cuya ávida curiosidad por el extranjero es difícil escapar.
21º día:Llegada a Guangzhou, en el mar de China. Aquí habremos culminado parte del viaje al atravesar el seudo continente chino por el interior, de norte a sur. Pero el viaje no ha cesado, nuestra siguiente escala es la isla de Macao. Esta antigua colonia portuguesa posee un mestizaje especial, donde se mezcla la población cantonesa con la arquitectura colonial portuguesa. La principal industria, motor de su economía, es el juego: los casinos, donde se gastan cantidades espléndidas de dinero, atraen a gentes de toda China. Otra peculiaridad de Macao es la gastronomía donde igual guisan en una olla, que en un wok.
Macao se compone de tres islas comunicadas por puentes kilométricos, nos alojaremos en la más alejada: Isla de Coloane, en un apartahotel situado en la bahía de Checo Van, frente a una bonita playa.
22º día: Al medio día tras un bañito matinal en la playa tomaremos el ferry que en unas horas nos trasladará a la urbe del futuro: Hong Kong. Esta antigua colonia británica, poseedora del record de rascacielos por metro cuadrado, conjuga un mestizaje también peculiar, la tecnología invade las calles al lado mismo de un lugar donde se come serpiente. Ideal para las últimas compras, aunque el resto de China es más barato. En esta ciudad podemos encontrar auténticas gangas o todo lo contrario, depende de la suerte del viajero frente a los avispados comerciantes de Hong Kong.
Visitaremos la isla, pero nos alojaremos en Kowloon con más animación nocturna.
23º día: ¡Despedida de China! El país más emergente del mundo, que con su forma de entender la vida nos da a conocer una civilización milenaria y donde coexisten dos sistemas en un mismo país.
Vuelo de regreso, Hong Kong - Frankfurt - Madrid
Nota:
Este viaje tiene unas condiciones especiales ya que el lugar donde vamos a ir es uno de los lugares más difíciles de visitar del planeta (El Tibet). Vamos a recorrer de norte a sur el país más poblado de la tierra y uno de los más grandes en extensión. La complejidad de la cultura china, difícil de entender a priori para un occidental, hace difícil la comunicación, tanto en idioma como en escritura o costumbres, pero una sonrisa, idioma universal, nos abrirá todas las puertas. La convivencia con el resto del grupo debe ser igual de tolerante (en estos viajes es fundamental). Nosotros estamos acostumbrados a trabajar con grupos pero la predisposición de la gente es primordial.
Las personas que vienen al viaje tienen que tener en cuenta que es un viaje de aventura en el que pueden surgir imprevistos que producirán cambios sobre el itinerario descrito, aunque el objetivo es seguir la ruta marcada. La aventura esta garantizada
Antonio Robledo “Zapa”
Qué traer:
- Pasaporte vigente por lo menos 6 meses a partir de la fecha de salida
- Botiquín personal
- Ropa térmica: camiseta manga larga, calzoncillos largos y calcetines
- Chubasquero
- Ropa de abrigo a ser posible ligera
- Mochila grande de 60 a 90 litros
- Mochila pequeña (para salir de visita mientras en el hotel dejamos la grande)
- Portadocumentos
- Toalla o en su defecto un pareo (se seca antes y es más ligero)
- Botas de montaña o calzado adecuado
- Saco de dormir de invierno, con funda compresora
- Una muda de ropa de verano
- Carretes fotográficos con mucha sensibilidad 400 asa.
- “Vacunas, visitar sanidad exterior “.
Incluye:
- Vuelos:
- Madrid- Peking
- Hong Kong-Madrid
- Chendug-Lasa
- Lasa-Chendug
- Chendug-Guilin
- Trenes:
- Peking-xiam
- Xiam-Chendug
- Guilin- Macao
- Barco Macao- Hong Kong
- Excursión Songpang
- Seguro de viajes
- Alojamientos diversos
- Transfer aeropuerto
- Guía acompañante
No incluye:
- Visado de entrada a China
- Tickets de entrada a museos, palacios, Templos, etc.
- Alimentación
- Taxas de salida de los aeropuertos chinos
- Taxis ni autobuses de transporte dentro de la ciudades.
Recomendaciones:
Ensayar a comer con palillos, beber té sin azúcar.
Leer guías turísticas antes de visitar el país, muchas veces, nos merma la sensación de descubrir y sorprendernos, por lo que recomendamos lecturas de libros del país más que guías turísticas, como El tercer ojo de Long Samrampa, sobre el Tibet. El gallo de hierro de Paul Teroux o Viaje en tren por China.
Para este viaje no se necesita una forma física especialmente, es conveniente unas semanas antes hacer algo de deporte, piensa que subiremos hasta 4.500m.
Precio por persona: 2.340€
(Este precio corresponde al viaje del 2005, para futuras expediciones puede haber un incremento)
Contacto: 96 377 44 44 / kalahari@kalahariaventuras.com

